jueves, 31 de marzo de 2011

Crítica Literaria: Retratos

Por sus páginas desfilan los más reconocidos artistas: Marlon Brando, Elizabeth Taylor, Marilyn Monroe y Tennessee Williams, entre otros. El periodista y escritor estadounidense Truman Capote dibuja en “Retratos” una pincelada de cada uno de los personajes para mostrar al lector un aspecto diferente, el del humano.

Capote narra pequeñas historias en donde él mismo aparece y también toma protagonismo, aunque, a veces, demasiado. En todos los casos se aparece el punto de vista del autor, que se exterioriza en las descripciones y opiniones sobre las obras y sus creadores y comparaciones con otras personalidades de la misma rama artística.

Los textos –algunos inéditos y otros de la obra “Observations”- están colmados de anécdotas, todas contadas en primera persona y en las cuales Capote participa como un interlocutor y no como un simple observador. Tales son los casos de Brando y Monroe, el primero una entrevista y el segundo un encuentro y conversación casual con la actriz.

Así, Capote muestra una Marilyn sin maquillaje y con el cabello sin teñir, a Taylor internada en un hospital y bebiendo champán en vasos de plástico; la enemistad entre Jean Cocteau y André Gide y las payasadas de Charles Chaplin al sacarse una foto para el pasaporte.

Tal como lo indica su nombre, Capote intenta retratar, representar al personaje, lo que logra al utilizar una gran cantidad de adjetivos que hace que el lector pueda –rápidamente- imaginárselo.

A pesar de la capacidad del autor para narrar y describir, con frases claras y de fácil lectura, es necesario tener un conocimiento previo sobre los retratados para poder comprender y disfrutar de los textos.

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